El Foro Territorio Rural Resiliente (FTRR), iniciativa independiente impulsada por la Fundación Juana de Vega y el Laboratorio del Territorio de la USC (LaboraTe), celebró en el IBADER (Campus Terra de Lugo) su segunda ronda de reuniones técnicas. En esta ocasión, el foco se situó en la ordenación del suelo y en la movilización de tierras, dos pilares críticos para garantizar la supervivencia económica y ambiental del rural gallego.

Una planificación integral para superar la inseguridad jurídica
La mesa centrada en la Ordenación de usos e instrumentos de planificación alerta de que el sistema actual sufre una falta de coordinación normativa que genera trabas a la gestión sostenible. Para revertirlo, los expertos, a los que se sumaron juristas de prestigio especializados en legislación urbanística y forestal, trabajaron sobre tres ejes:
- Creación de un órgano coordinador: Una mesa de expertos interadministrativa que asegure que las nuevas leyes no se contradigan entre sí.
- Catálogo de suelos agropecuarios y forestales: Un instrumento clave para ordenar el suelo rústico con criterios productivos y ambientales, superando la visión estrictamente municipal por una escala supramunicipal más eficiente.
- Seguridad y resiliencia: Una planificación que proteja las tierras de mayor aptitud agraria y configure un paisaje resistente a los incendios.
Movilización contra el abandono y el reto del relevo generacional
El grupo de Movilización y gestión activa del espacio agroforestal centró la reflexión en la activación de la propiedad agraria y de los MVMC, el impulso al relevo generacional y nuevos proyectos agrarios y vías para sensibilizar a la sociedad sobre la necesidad de la gestión territorial. Las líneas de acción propuestas destacan:
- Agilidad legal y dinamizadores locales: Vías para agilizar y simplificar el acceso y la movilización productiva de parcelas agrarias abandonadas y la mejora de la información sobre la propiedad de la tierra.
- La reactivación de los montes vecinales: Reforzar estos espacios como motores de dinamización territorial facilitándoles asistencia técnica y legal y promoviendo la colaboración e intercambio de buenas prácticas entre sus comunidades.
- Recuperar los usos agrarios: Evitar la expansión forestal descontrolada sin discontinuidades, al tiempo que se impulsa el silvopastoralismo como estrategia de gestión.
- Relevo generacional: Abordar de manera integral el acceso a la vivienda y la calidad de vida para atraer a nuevas personas al sector agroganadero y aglutinar los recursos de apoyo existentes para un acompañamiento integral.
Un proceso abierto a la ciudadanía que finalizará el 28 de mayo en un evento final en Santiago
El trabajo desarrollado en Lugo, sumado al del resto de mesas y a las aportaciones de los participantes a través de la web, forma parte de un proceso riguroso de consenso entre la universidad, la administración y el sector productivo. Todas las propuestas de actuación resultantes serán presentadas públicamente el próximo 28 de mayo en Santiago de Compostela, en el evento que pondrá el broche final a este foro y marcará la hoja de ruta para la Galicia de 2040.
