
La Fundación Juana de Vega y la Asociación de Propietarios Forestais A Croa de Camariñas refuerzan su colaboración para avanzar en la ordenación y el aprovechamiento sostenible del monte. Ambas entidades formalizaron este jueves un convenio que contempla una aportación de 15.000 euros y el apoyo del personal técnico de la Fundación. El acuerdo fue firmado por el presidente de la Fundación, Enrique Sáez Ponte, y la presidenta de la Asociación, Chus Castro Candal.
La firma tuvo lugar en el Casino de Camariñas, durante la charla informativa “Trabajar juntos por el territorio: colaboración y apoyo para la gestión del monte”, organizada por A Croa y presentada por el periodista y vocal de la Asociación Xusto López Carril.
El acuerdo da continuidad al trabajo iniciado en 2025 y permitirá impulsar actuaciones de mejora silvícola, recuperación de superficies forestales, prevención de incendios y conservación del patrimonio natural y cultural, así como explorar nuevas oportunidades de aprovechamiento de los recursos del monte.
Uno de los principales resultados de esta colaboración ha sido la constitución de una Agrupación Forestal de Gestión Conjunta básica que reúne más de 80 hectáreas de superficie registrada, correspondientes a 630 parcelas forestales de 60 titulares. La agrupación continúa ampliándose con la incorporación de nuevos propietarios, un proceso que requiere identificar parcelas, aclarar titularidades y resolver discrepancias catastrales, con el acompañamiento técnico de la Fundación.
Este modelo permite superar las limitaciones del minifundio y avanzar hacia una gestión planificada y coordinada del monte, facilitando la elaboración de planes de ordenación forestal, la implantación de sistemas de certificación forestal y el desarrollo de actuaciones de mejora y aprovechamiento de los recursos. Todo ello contribuye a mejorar la viabilidad económica y ambiental de las superficies forestales a largo plazo.
El presidente de la Fundación Juana de Vega, Enrique Sáez Ponte, destacó que “la experiencia de A Croa demuestra el potencial de la cooperación entre propietarios para hacer viable la gestión de superficies forestales fragmentadas y generar nuevas oportunidades de desarrollo en el medio rural gallego”.
