ACCÉSIT JUANA DE VEGA DE INTERVENCIONES en el PAISAJE 2019
AUTOR: Abalo Alonso arquitectos PROMOTOR: Ayuntamiento de Santiago de Compostela
El centro histórico de Santiago de Compostela fue declarado Patrimonio da Humanidad en 1985. Desde entonces el Ayuntamiento ha venido potenciando la rehabilitación, tanto pública como privada, de viviendas y edificios dotacionales y, en los últimos años, del espacio urbano.
Este es el caso de Caramoniña, que se encuentra, por un lado, en el cinturón verde que rodea el centro histórico hacia el este, y por otro, en la pequeña calle que comunica el devandito casco con el barrio da Almáciga, situado en otro de las pequeñas colinas que conforman la ciudad. El ancho de la mencionada calle, unido a un desnivel de más de veinte metros, resuelto con bancales independientes en la actualidad, limitaba su acceso y, consecuentemente, su uso.
La primera actuación proyectada tiene que ver con la resolución de los problemas de accesibilidad entre los diferentes niveles. Cuando la pendiente lo permite, la comunicación se resuelve con rampas por dentro de la parcela. Cuando esto no es posible, se expone directamente desde el exterior, como ocurre en la plataforma intermedia. Se facilitan así una serie de recorridos y zonas de estancia y una relación entre bancales, con espléndidas vistas hacia la ciudad histórica y una buena orientación suroeste. Un recorrido más corto, con escaleras, bordea las ruinas existentes.
Se recupera la actividad previa mediante la inserción de una serie de huertas. Al fin y al cabo, cual pista polideportiva o centro de salud, la huerta urbana se convirtió en una dotación ciudadana más. Para favorecer esta actividad, se renuevan los pozos abandonados y se conectan con un canal superficial. Se completa la intervención con una iluminación que recuerda, de alguna manera, al “campus stellae” que algunos ven en el origen del nombre de la ciudad.
El proyecto cumple con su objetivo de resolver una topografía compleja con usos de huertas urbanas, enriqueciendo un espacio comprendido entre el valioso Parque de Bonaval y las edificaciones circundantes. Se evidencia que el uso muy singular que se pretendía, cumple con su finalidad, debido al pleno y cuidadoso uso de las huertas por parte de los vecinos. El diseño de las huertas, con la conservación de los elementos preexistentes, y la incorporación de los muros, las escaleras y los caminos de piedra, está bien resuelto y enriquece el lugar.
