Expertos de siete países defienden en Galicia la gobernanza multinivel para afrontar la resiliencia del sector primario contra lo cambio climático

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¿Cómo se está adaptando el sector agroforestal a las prioridades de la Unión Europea en materia de desarrollo rural sostenible, transición ecológica y apoyo a los pequeños agricultores que se enfrentan a retos climáticos y económicos? A esta pregunta se dio respuesta está mañana durante la tercera conferencia del proyecto europeo DOWN TO EARTH organizada por la Fundación Juana de Vega en su sede en Oleiros (A Coruña). Al evento asistieron representantes del consorcio procedentes de Italia, Rumanía, Alemania, Grecia, Eslovenia y Países Bajos para compartir ejemplos de casos de éxito reales y activos nos sus respectivos territorios.

Daniel Alexandru, del instituto nacional MeteoRomania (Rumanía), abrió la mesa redonda explicando cómo un plan de apoyo económico no reembolsable a granjas de pequeño tamaño demostró ser eficaz para modernizar el sector, fortalecer su resiliencia económica y dinamizar las comunidades rurales. A continuación, Alexander Neuberger, de la entidad supramunicipal Regionalverband Neckar-Alb, presentó el plan de zonificación de esta región del sur de Alemania para preservar los suelos agrícolas de alta calidad, minimizar conflictos de uso y garantizar un desarrollo espacial sostenible. Por parte de los socios españoles, Beatriz Suárez, de la Fundación Juana de Vega, presentó el proyecto CAPRIF-CC para impulsar la gestión multifuncional del monte en cinco zonas de alto valor natural de Galicia y de Asturias contando con la participación e implicación activa de los comuneros.

Grecia occidental, explicó Konstantinos Antonopoulos, de la Universidad de Patras, es una región mediterránea muy vulnerable al clima, donde la agricultura, los bosques y los asentamientos rurales están cada vez más expuestos a la sequía, al calor extremo, a los incendios, a la degradación del suelo y al abandono de las tierras. En su caso, enumeró tres buenas prácticas agroforestales complementarias que reflejan esfuerzos de prevención, adaptación y gobernanza.

Roberto D’Amico, del municipio Comune dice Campobasso, resumió la medida pública implementada en su región (Molise, sur-centro de Italia) para mejorar la estabilidad de los suelos agrícolas y reducir la erosión, especialmente en zonas montañosas y accidentadas. Ya por último, Helena Cvenkek, de la agencia de desarrollo regional BSCKranj, Regional Development Agency of Gorenjska (Eslovenia), habló como el plan nacional para recuperarse de las inundaciones de 2023 fue una oportunidad para que el país construyese un sistema más resiliente, sostenible y conectado, capaz de afrontar los retos del futuro frente a los desastres naturales.

Mañana y pasado, la veintena de expertos de Italia, Rumanía, Alemania, Grecia, Eslovenia, Países Bajos, junto con los socios gallegos, recorrerá el oriente y centro de Lugo para conocer en persona ocho iniciativas identificadas como buenas prácticas en Galicia para luchar contra la despoblación en zonas rurales.

A través de estos ejemplos en seis regiones tan diferentes de Europa, se puso de manifiesto que los instrumentos de financiación y las soluciones técnicas por sí solas no son suficientes. El mensaje clave, coincidieron los expertos, es que la adaptación del sector agroforestal a los cambios climáticos es, principalmente, un reto de gobernanza multinivel que requiere de un pensamiento orientado a la prevención, de instituciones arraigadas en el territorio y con participación social y, sobre todo, de agricultores tratados como socios activos. “El principal reto consiste en traducir los conocimientos sobre los riesgos climáticos en acciones coordinadas y medibles en materia de gestión del suelo, prácticas sostenibles e instituciones implicadas a todos los niveles”, puntualizaba Konstantinos Antonopoulos, autor junto con Francisco García, de la Fundación Juana de Vega, del tercer informe de DOWN TO EARTH “Políticas que activan el territorio: lecciones europeas para reforzar el papel del sector agroforestal frente al cambio climático”, que fue presentado a continuación y pronto estará disponible para consulta online.

Además de recoger las buenas prácticas de esta mañana y los análisis de riesgos para las seis regiones, en el documento se formulan recomendaciones conjuntas para intentar mejorar las políticas públicas en el futuro, en línea con el objetivo principal de este proyecto europeo.

Precisamente, sobre esta nueva visión que nace del territorio, de los apoyos desde la sociedad civil y de las políticas públicas que la acompañan hablaron en la presentación de la conferencia José Manuel Andrade Calvo, director de la Fundación Juana de Vega, y Mar Pereira Álvarez, directora de la Axencia Galega de Desenvolvemento Rural (Xunta de Galicia), líder de DOWN TO EARTH. Andrade repasó las líneas estratégicas de la entidad para impulsar la mejora competitiva del agro gallego subrayando como punto fuerte el trabajo directo con las personas y las comunidades locales.

Por su parte, Pereira Álvarez contextualizó el estado del proyecto y los siguientes pasos, esperando que todos los asistentes aprovecharan esta oportunidad y la visita de estudio para compartir conocimiento, recoger ideas valiosas e inspiración en Galicia.

El marco teórico de este evento internacional lo pusieron los relatorios de Rubén Camilo Lois, catedrático de Geografía en la Universidade de Santiago de Compostela, y de Cristina Fernández, investigadora de la Misión Biológica de Galicia-CSIC, quienes compartieron con los asistentes sus investigaciones sobre despoblación y cambio climático, centrándose en los desafíos y oportunidades para la gobernanza de los territorios rurales.

Ejemplos destacados en Galicia
Con el objetivo de tener una visión lo más completa posible de lo que está haciéndose en Galicia, los organizadores invitaron al estrado a representantes de tres empresas gallegas para ejemplificar, con su trabajo diario, como “gestionan la tierra para cuidar el territorio”. Melissa Terán, de la apícola Meleiras do Suído explicó su modelo de emprendimiento rural en el que colaboran con la Comunidad de Montes de la Serra do Suído (Fornelos de Montes, Pontevedra) y cómo se apoyan en las TIC. Marcos Ellacuriaga presentó la política de sostenibilidad de la ecogranja Casa Grande de Xanceda (Mesía); y Marga Fraga, la actividad del laboratorio de biotecnología vegetal Cultigar (Brión), destacando la investigación en la que colaboran para multiplicación in vitro a gran escala doce variedades de olivos autóctonos.

Visita de estudio de dos días por Lugo
Por la tarde, el grupo mantuvo una reunión técnica para organizar el último año de trabajo antes de partir para Lugo y comenzar una visita de estudio de dos días por siete ayuntamientos de las Serras Orientais y los valles centrales. Con un intenso programa para el miércoles 4 y jueves 5, conocerán en persona ocho iniciativas gallegas que fueron identificadas como buenas prácticas para luchar contra la despoblación.

En concreto, visitarán la Casa Nido de Navia de Suarna, a los productores de carne de la IGP Ternera Gallega de a Carqueixa (Cervantes), el complejo etnográfico de O Cebreiro (Pedrafita do Cebreiro), el piloto del proyecto CAPRIF-CC en Paderne (Folgoso do Courel), la aldea modelo de Trascastro (O Inicio), la carnicería ecológica Traloagro y la Comunidad de Montes do Carballo (ambos en Friol), y la cooperativa Milhulloa (Palas de Rei).

¿Cuál es el objetivo de DOWN TO EARTH?
El proyecto DOWN TO EARTH reúne durante cuatro años (marzo 2023 a febrero 2027) a ocho organizaciones que trabajan para identificar y promover soluciones para mejorar el capital natural y reducir el riesgo y el impacto de los desastres ambientales, al tiempo que se generan oportunidades económicas y sociales para atraer población a las zonas rurales. Cuenta con un presupuesto de 1,65M€, cofinanciados por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) a través del programa Interreg Europe 2021-2027.