
El Foro Territorio Rural Resiliente inicia la segunda fase de sus mesas de trabajo preparatorias, un nuevo paso en el proceso de reflexión colectiva que culminará el próximo 28 de mayo en Santiago de Compostela. Esta nueva fase tiene como objetivo profundizar en las propuestas ya formuladas y avanzar hacia medidas concretas que mejoren la ordenación y gestión del territorio rural gallego.
La primera de las sesiones de esta segunda etapa se celebró hoy en Casa RIA (Santiago de Compostela) para retomar el trabajo de la mesa de "Gobernanza y cooperación público-privada para la ordenación territorial", coordinada por la Fundación RIA, que ya acogió su primer encuentro el pasado 17 de marzo.
Ese primer encuentro puso de manifiesto la necesidad de avanzar hacia modelos de gobernanza territorial más sólidos, capaces de mejorar la coordinación entre administraciones públicas, sector privado y comunidades locales. Las personas participantes coincidieron en señalar que la fragmentación institucional, la falta de mecanismos de facilitación y la vulnerabilidad de las estructuras colectivas están limitando la capacidad de acción conjunta en el rural.
Como resultado, se elaboró un diagnóstico compartido que permitió identificar tres niveles de análisis: objetivos prioritarios, principios del modelo de gobernanza y limitaciones estructurales del sistema actual. Entre las prioridades destacan reforzar la cooperación entre actores, garantizar la participación efectiva a lo largo de los procesos, fortalecer el papel de las comunidades locales y mejorar la capacidad técnica y organizativa.
En cuanto a los principios del modelo, se subraya la necesidad de una definición clara de roles, la coordinación multinivel entre administraciones, la transparencia y la evaluación continua de los procesos. Por otro lado, entre las principales limitaciones identificadas figuran la fragmentación institucional, la dificultad de articular la gobernanza en distintas escalas, la falta de estructuras de facilitación y el desgaste de las personas implicadas en la dinamización cuando estas son voluntarias.
Segunda reunión
La segunda reunión de la mesa se desarrolló esta mañana en formato de grupo único de trabajo, con el objetivo de revisar, concretar y priorizar una serie de medidas extraídas de las aportaciones de la primera reunión, afinando su formulación e identificando posibles agentes líderes para su implementación.
Al igual que hace un mes, la participación de entidades procedentes de la administración pública, la investigación, los sectores productivos y el ámbito social permitió incorporar una visión plural y multidisciplinar, favoreciendo un intercambio enriquecedor de experiencias.
La sesión comenzó con la puesta en común de las conclusiones de la mesa de trabajo anterior, la identificación de casos de cooperación exitosa y de criterios cualitativos y cuantitativos para la evaluación de la calidad de la gobernanza destacados por los asistentes.
A continuación, el segundo bloque de la jornada giró en torno a la valoración de seis medidas que fueron identificadas con potencial para contribuir positivamente al ensamblaje de actores para la acción conjunta. Así, se valoró su prioridad, viabilidad, y se identificaron los primeros pasos para implementarlas. De cara al Foro del 28 de mayo, el trabajo de la Fundación RIA se centrará ahora en la incorporación de todas las contribuciones de las personas participantes en la jornada.
Participación abierta a la ciudadanía
De manera paralela al trabajo de las mesas, el Foro Territorio Rural Resiliente también abre vías de participación para la ciudadanía. En la web https://foroterritoriorural.gal se habilitó un formulario abierto para que cualquier persona interesada pueda enviar aportaciones, ideas o propuestas que contribuyan al proceso de reflexión.
Además, está previsto que a principios de mayo se abra la inscripción para el público en general al evento final del foro, que contará con un número limitado de plazas y en el que se presentarán y debatirán las conclusiones de las mesas de trabajo.
Esta nueva fase refuerza el carácter participativo del Foro Territorio Rural Resiliente, una iniciativa impulsada desde la sociedad civil gallega que busca contribuir a un territorio rural más activo, resiliente frente a los incendios y preparado para afrontar los retos económicos, demográficos, climáticos y ambientales, a través de una mejor ordenación y gestión territorial.
