La ordenación y planificación de los usos del territorio rural centró este jueves en Lugo la segunda de las mesas de trabajo del Foro Territorio Rural Resiliente, un proceso de reflexión colectiva impulsado por la Fundación Juana de Vega y el Laboratorio do Territorio (LaboraTe) de la Universidade de Santiago de Compostela, con la colaboración de la Fundación RIA, la Fundación Roberto Rivas y el Colexio Profesional de Xornalistas de Galicia, que reúne personas expertas y representantes de distintos ámbitos para analizar los desafíos del rural gallego y proponer líneas de actuación.
El encuentro se celebró en la sede del IBADER, en el Campus Terra de la Universidade de Santiago de Compostela en Lugo, bajo el título “La ordenación de usos e instrumentos de planificación en el rural”. Durante la sesión, especialistas procedentes del ámbito académico, institucional y profesional debatieron sobre la necesidad de mejorar las herramientas de planificación y gestión del territorio rural.
Una de las primeras conclusiones de este encuentro fue que la complejidad, junto con la falta de coordinación y complementariedad entre las distintas normativas sectoriales, dificulta su aplicación en el territorio.
El objetivo general de esta mesa es reflexionar sobre la situación actual de la planificación territorial en el rural, analizar los instrumentos existentes y detectar sus limitaciones, con la finalidad de identificar posibles mejoras que permitan avanzar hacia un territorio más activo, organizado y resiliente.
Un foro impulsado desde la sociedad civil
A reunión forma parte de un proceso más amplio que culminará el 28 de mayo en Santiago de Compostela con la celebración del Foro Territorio Rural Resiliente, un encuentro en el que se presentarán las conclusiones de las distintas mesas de trabajo.
Uno de los aspectos que destacan sus promotores —la Fundación Juana de Vega y el Laboratorio del Territorio de la Universidad de Santiago de Compostela, con la colaboración de la Fundación RÍA, la Fundación Roberto Rivas y el Colegio Profesional de Periodistas de Galicia— es que se trata de una iniciativa independiente que nace desde la sociedad civil, en la que participan agentes procedentes de entidades relevantes del tejido social gallego junto a representantes de la administración pública. El objetivo es fomentar un espacio de diálogo amplio que permita abordar los retos del territorio desde distintas perspectivas.
El foro parte de la constatación de que el territorio gallego experimentó profundas transformaciones en las últimas décadas —como la concentración de la población, el abandono de tierras o la expansión forestal— que obligan a repensar su organización y gestión.
Un proceso participativo para definir propuestas
Las mesas de trabajo constituyen el núcleo de este proceso participativo. En cada una participan entre 15 y 20 personas expertas y representantes de diferentes sectores vinculados al rural, que analizan problemas, revisan políticas e instrumentos existentes y formulan posibles acciones para mejorar la gestión del territorio.
Las conclusiones que surjan de estas sesiones servirán de base para lo debate del foro final, donde se buscará avanzar hacia una visión compartida del territorio rural gallego y hacia estrategias capaces de afrontar los desafíos demográficos, climáticos y económicos que afectan al rural.
El objetivo último de la iniciativa es contribuir la un territorio rural más activo, resiliente frente a los incendios y preparado para afrontar los retos económicos, demográficos, climáticos y ambientales, a través de una mejor ordenación y gestión territorial.
Un encuentro abierto a la ciudadanía
El evento final del Foro Territorio Rural Resiliente, previsto para lo 28 de mayo en Santiago de Compostela, contará con la participación de representantes institucionales, especialistas y agentes del territorio.
Además, la organización prevé abrir un número limitado de plazas para público general, con el objetivo de facilitar la participación de la ciudadanía interesada en el futuro del rural gallego.
Con iniciativas como esta, los promotores del foro buscan ampliar el debate público sobre el territorio rural y reforzar la colaboración entre instituciones, comunidad científica, sector productivo y sociedad civil para avanzar hacia un modelo territorial más equilibrado y sostenible.
